Es un problema femenino relacionado íntimamente con el sistema hormonal y la genética, pero lo que comemos puede hacerla más visible o por el contrario, ponerle freno.
Uno de los problemas estéticos que más preocupa a las mujeres es, sin duda alguna, la celulitis. La temida piel de naranja que se instala en piernas, glúteos, abdomen, rodillas… en cuanto llega la pubertad y que no conseguimos eliminarla nunca más, es común en 9 de cada 10 mujeres y tiene un origen multifactorial: hormonal, genético, dieta, estilo de vida, etc.. Entre las causas más comunes e importantes de la celulitis están los estrógenos (hormonas femeninas) y la genética, contra las que no podemos luchar. Pero tras estos factores y en orden de importancia encontramos la dieta y el ejercicio físico como culpables secundarios y es aquí donde podemos actuar.
La celulitis es una consecuencia directa de la dificultad de nuestro sistema linfático para deshacerse de los deshechos, por lo tanto debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para ayudarle y una dieta hipocalórica proteinada, depurativa y antioxidante es una buena baza. En general, los alimentos más idóneos son aquellos que nos aporten pocas calorías al tiempo que posean propiedades diuréticas como los espárragos, las alcachofas y en general las verduras. Tomar productos que nos aporten antioxidantes, como la fruta, y proteínas para que nos ayuden a mejorar nuestro tono muscular.
Al mismo tiempo debemos evitar el consumo de alcohol, porque dificulta el trabajo depurativo del hígado, el exceso de sal, porque favorece la retención de líquidos (y con ella la celulitis), las grasas saturadas y los dulces, porque empeoran la celulitis ya existente, y el tabaco porque contamina y oxida nuestro organismo. De pan comeremos poco y deberá ser integral (para facilitar el tránsito intestinal y con ello favorecer la eliminación de deshechos de nuestro organismo) y tostado (porque al pasarlo por la tostadora disminuimos su aporte en azúcares). Cocinaremos con cantidades moderadas de aceite de oliva y los lácteos, siempre desnatados. Además, debemos beber mucha agua, entre 1,5 y 2 litros al día para ayudar a nuestro organismo a depurarse. También es aconsejable tomar algún tipo de suplemento depurativo, ya sea en comprimidos o en infusiones, y que se pueden adquirir en herboristerias e incluso farmacias.
DIETA ANTICELULITIS
En definitiva una dieta base que nos permita luchar contra la celulitis podría ser la siguiente: desayunar una porción de fruta fresca y del tiempo (kiwi, manzana, mandarina, piña…) o un zumo de naranja natural con una rebanada de pan integral tostado. A media mañana un o dos yogures desnatados. El almuerzo podría consistir en carne o pescado blanco (pollo, pavo, conejo, merluza, rape, dorada, lubina, mero, lenguado, besugo, bacalao fresco, etc.) hervido, a la plancha, en papillote, a la brasa o al vapor, acompañado de verdura (espárragos, alcachofas, judías tiernas, espinacas, brécol, etc.) o ensalada (de pepino, tomate, apio, lechuga, escarola, etc.). Para merendar una pieza de fruta (es importante no tomar más de 3 o 4 porciones de fruta al día) y para cenar, verdura lo más acuosa posible ya sea en ensalada (lechuga, escarola, rúcula, canónigos, espinacas frescas, etc.), en cremas (sin nata) o salteadas (con ajo o cebolla y con poco aceite).
MOVERSE Y MOVERSE
Junto a la dieta, el ejercicio es imprescindible, pues la vida sedentaria (ya sea sentada o de pie sin movernos) dificulta el retorno venoso. Caminar a buen ritmo, ir en bicicleta, bailar, nadar, subir escaleras… todo vale para tonificar nuestras piernas, pues de esta manera la contracción de los músculos ayudan a drenar los conductos linfáticos y como consecuencia sufrir menos celulitis. Si además tenemos un trabajo que nos obliga a pasar muchas horas en una silla o de pie, el deporte se hace imprescindible, pero también las medias de compresión se pueden convertir en nuestras mejores aliadas.
TRATAMIENTOS QUE AYUDAN
Según el Dr. Julián Bayón, médico estético y director de la Unidad de Salud Estética del Instituto de Cirugía Plástica Dr. Iván Mañero, “no podemos eliminar la celulitis por completo, pero sí que podemos hacerla menos visible y ayudar a borrar esos oyuelos que provoca en la piel. Para ello es importante llevar una dieta poco calórica, pues la grasa es la culpable de que los conductos linfáticos se estrechen y eso dificulte la eliminación de deshechos, y realizar ejercicio físico de forma constante. Además tenemos un abanico de tratamientos que, combinados, nos ofrecen muy buenos resultados”. Entre dichos tratamientos debemos destacar los que se pueden realizar en cabina como la presoterapia o el drenaje linfático que ayudan al organismo a eliminar impurezas y a mejorar la circulación sanguínea (mejora en la oxigenación de la piel) o los que debe ser realizamos por un médico. Entre estos últimos, además de la dieta, encontramos la mesoterapia que consiste en tratar las zonas afectadas con microinyecciones a base de un cóctel de productos (vitaminas, minerales, aminoácidos, etc.) que ayudan a depurar, eliminar grasa y mejorar el tono y la elasticidad de la piel. Y la carboxiterapia, que es una técnica no quirúrgica, que consiste en introducir bióxido de carbono (CO2) en estado gaseoso en la zona a tratar, a través de una aguja, para oxigenar el tejido. Ninguno de estos tratamientos excluye a los otros, es más, según el Dr. Bayón, la clave del éxito está en saber combinarlos.