Los labios gruesos y bien definidos han sido, a lo largo de la historia, uno de los cánones de belleza que siempre se han repetido desde Cleopatra a Angelina Jolie, pasando por la Venus de Botticeli o el David de Miguel Ángel. Y es que una boca bien definida y voluptuosa es algo más que atractiva. De hecho, en culturas o regímenes represivos en los que los placeres sexuales han sido vetados, también se ha prohibido pintar los labios, destacarlos de cualquier manera o incluso mostrarlos en público, en el caso de las mujeres.








